Palabras
Hablo por teléfono comentando lo difícil que resulta a veces comunicarse hablando.
Hablando medianamente bien.
El diccionario de uso recolecta palabros y palabras alteradas por el abuso.
En su momento hubo guasa entre los pocos que van quedando con conocimientos de griego, viejos bachilleres, con la aceptación de las palabras siquiatra y sicólogo.
Sin esa ps herencia de la ψ (psi) transformaban el estudio del alma (Psykhē-ψυχή) en el estudio del higo (sikón-συκον).
Igual resulta que finalmente era la etimología más correcta.
En cambio con septiembre la cosa no tiene apaño. Desaparece el sept se séptimo y se ventila el asunto y a otra cosa.
No soy yo la más indicada para dictar normas e incluso protestar por el descalabro del idioma.
Me invento palabras desde hace muchos años, es sin querer, una memez que tengo y me sale sin pensar. A tal punto llega la cosa que me tengo que contener y a veces justificar cuando me brotan las tonterías dando clase. Ya se han acostumbrado, o peor, se las apropincuan y las repiten tan panchos.
Hoy me han pasado un nota y he creído haber sufrido una translación espacio tiempo.
No entendía nada, pero nada de nada.
Recapitulando y pensando en los móviles he ido traduciendo la cosa mirando el mío, así veía lo que había querido poner el autor, solo que cambiando uves y jotas y añadiendo puntos.
Al final la cosa era una tontería, descifrando la primera frase lo demás era deducible, pero durante unos segundos me ha dejado estupefacta.
No protesto. Me aguanto.
Y vengo aquí a modo de constatación de un hecho.
Creo que dentro de poco ya no me llamará la atención.
Momento en que igual releo esto y me da la risa.






3 comentarios:
Que no me toquen las narices: nací en septiembre, y no me dejarán huérfano de mes.
Miranda, el comentario anterior es un spam.
JC
Gracias miles.
Tengo un poco abandonado esto.
A veces estoy por poner algo y se me ocurren tantas cosas que no me da la sisa.
Pondré remedio metódico.
Beso.
M.
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